¡Larga vida a la corbata! ¿Pero cómo combinarla con la camisa?

Cravatta fucsia con camicia bianca Basta con mirar a nuestro alrededor para descubrir cuán infrecuente se está volviendo el uso de este accesorio en la vida cotidiana debido a las tendencias casuales que la moda nos impone, pero, seamos sinceros, hay ocasiones en las que la corbata es indispensable: ceremonias y bodas, entrevistas o entornos de trabajo formales.   Precisamente este uso tan restringido nos exige una mayor atención en la elección de las combinaciones con camisa y chaqueta. Así que, aquí tienes una pequeña guía para conseguir una combinación impecable de formas, colores y estampados.   REGLA DE ORO: no mezclar más de tres colores o estampados entre sí.   PARA NO EQUIVOCARTE: vía libre a la corbata lisa con colores vivos para contrastar con la camisa clara y el traje, pero cuidado con el efecto chocante, nunca recomendado.   EL COLOR: abandona el rojo fuego y prefiere el burdeos, olvídate del verde claro o el amarillo y elige el azul, el verde bosque o el marrón, y si te gusta sorprender, ¡atrévete con el fucsia!   EL ESTAMPADO: los microestampados son siempre una excelente elección, especialmente los lunares y las rayas, siempre prestando atención a no elegir patrones con más de tres colores.   LAS SUPERPOSICIONES: evita combinar corbatas y camisas con patrones diferentes. Más bien, si no puedes renunciar a los colores y estampados, combínalo todo de modo que uno de los colores del patrón de la corbata recuerde el color (liso) de la camisa.