
Nacido de una necesidad práctica (históricamente era necesario distinguir las camisas de los hombres de la casa en las familias acomodadas), hoy el bordado de las iniciales es solo una ganga del caballero moderno, que añade una nota de encanto y carácter.
Pero, ¿cómo te permites este toque de estilo sin caer en una ostentosa inelegantcia?
Lo importante es, ante todo, que el bordado sea discreto y no excesivo: es un detalle y así debe permanecer.
Los colores tienen un papel crucial: generalmente las letras, seguidas de un punto o no, deben ser rosa pálido, azul o gris sobre la camisa blanca, azul oscuro sobre la camisa azul clásica y rojo o burdeos sobre la camisa rosa. Si tu camisa es más deportiva, sin embargo, puedes permitirte y apuntar a colores más brillantes que enfaticen las iniciales.
La posición también es importante: el monograma se borda generalmente en el lado izquierdo, entre el quinto y el sexto botón contando desde la parte superior y a una distancia de 7 cm del pliegue. También hay quienes prefieren el cuello o el puño, pero la posición tradicional sigue siendo la más elegante y la más utilizada.
Así que atreverse con las iniciales en la camisa está permitido, pero solo con discreción.